En una olla grande, llene suficiente agua para cocer los fideos. Caliente a fuego medio-alto.
Mientras el agua hierve, corte el apio, la cebolla, las zanahorias y el pepino en juliana. Lave los guisantes. Prepare cualquier otra verdura que desee añadir.
Una vez que el agua hierva, agregue los fideos siguiendo las instrucciones del paquete.
Mientras se cocinan los fideos, tome un tazón. Mezcle la mantequilla de cacahuate, el agua, la salsa de chile dulce tailandés, la salsa hoisin, el jugo de limón y una pizca de vinagre de arroz hasta que estén bien integrados. Reserve.
Escurra los fideos y sumérjalos en agua fría.
En una sartén, caliente dos cucharadas de aceite a fuego alto. Saltee rápidamente el apio, la cebolla, las zanahorias, los guisantes y la verdura adicional. Apague el fuego.
Agregue los fideos cocidos y la salsa de maní a la sartén. Mezcle y sirva.